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¡Constantemente investigando, aprendiendo, evolucionando y compartiendo!

 

Disfruto cada día concentrándome en avanzar por encima y más allá de mis limitaciones, ampliando así mi visión del mundo y de la vida.

Disfruto también, compartiendo con los demás, mis conocimientos sobre la Ingeniería Del Cambio Emocional, la Programación Neuro-Lingüística y todo lo concerniente a la Nueva Psicología de Éxito y el Óptimo Rendimiento Humano.

Es un regalo para mí tener la oportunidad de estar, no sólo formando y motivando a los demás a través de los Cursos y Master Class que realizo, sino llevar a cabo también unas especiales sesiones terapéuticas para la mejora personal.

Si estás interesad@ en aprender más sobre como te podrían ayudar algunas de mis consultas privadas, contáctame directamente. Y si quieres conocer más sobre cualquiera de mis próximos eventos inscríbete aquí, o sígueme también en twitter.

 

Indice del Blog
sábado
sep102016

El Poder De La Tranquilidad

Cuando un elefante pasea por una calle, los perros le ladran. Pero el elefante, impasible, sigue con su camino sabiendo que son sólo perros ladrando. 

Eso es, simplemente, lo que hacen los perros. 

Cuando un majestuoso elefante transita por la calle, ¿cómo pueden los perros ver eso y no ladrar?

No pueden. ¡Ellos ladran!

El elefante, que sabe esto, no se molesta en absoluto. 

Los elefantes que se perturban, no son elegidos para emprender grandes tareas. Pero los elefantes que no se perturban, son selccionados para ser montados por el Rey.

Una de las más grandes virtudes humanas que podemos desplegar, es la tranquilidad en presencia de las distracciones, las alteraciones y los actos irrespetuosos de los demás.

La tranquilidad es una cualidad que, a menudo, atrae positivamente a los demás. 

Considera ahora por un momento. ¿Y si decidieras ser tú como ese majestuoso elefante? ¿Y si utilizaras cada alteración en tu entorno como una nueva oportunidad para desplegar esta habilidad tan majestuosa que ya posees? 

Lo único que tendrías que hacer es, simplemente, decidir usarla. De este modo, los Reyes y Reinas que se crucen por tu camino, querrán elegirte a ti para llevar a cabo grandes propósitos.

Piénsalo. ¿Cuántas nuevas mejoras producirías en tu vida empleando esa majestuosa tranquilidad en tu ámbito familiar, entorno laboral, el terreno social y en tu mundo sentimental? 

¿Te puedes imaginar ahora los nuevos triunfos que cada día estarás celebrando con los demás?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


miércoles
ago102016

Un Nuevo Día…

 ¿Cuán comprometido te sientes cada día para perseguir tus objetivos más apremiantes? ¿Y hasta dónde estás dispuesto a demandar de ti para lograrlos?

Celine Dion está considerada por muchos en ser la cantante con la mejor ejecución en directo del mundo. Su Show en la Vegas titulado: “A New Day”, tuvo permanentemente agotadas las entradas durante años. Y realizaba más de 200 conciertos al año. Si has tenido el privilegio de verla en directo, entonces sabes de que te estoy hablando.

Pero no fue siempre un camino de rosas para ella. Hace años durante su gira “Unison”, su voz quebró. En sus propias palabras: “Mi voz de repente se rompió. Se desprendió como el papel de una pared. Fue como entrar en un vacío de total oscuridad. En ese momento pensé que mi voz jamás volvería”. 

Esta experiencia condujo a Celine a dar con el mejor doctor de garganta del mundo. A raíz de este encuentro, aprendió que la fatiga, el estrés, la sobre carga de trabajo, además de maltratar sus cuerdas vocales, habían puesto en juego su voz.  

El doctor le dijo que si quería proteger y mejorar su voz, necesitaría cambiar completamente su forma de cantar. 

Esto significaba realizar distintos ejercicios de canto durante varias horas al día. Rene Angélil, el marido de Celine, le preguntó al doctor cuánto tiempo le costaría empezar a ver resultados. El medico respondió: “No notará gran cosa durante tres años. En cinco años Celine tendrá una mejor voz”.

Rene estaba destrozado. Y le dijo a Celine que no la culparía si decidía abandonar su carrera como cantante y jubilarse. Cinco años son muchos años para trabajar sin ver resultados. Pero ella no titubeó. Sabía que la grandeza estaba al alcance de sus manos.  

Después de cinco largos años de trabajar minuciosamente en su voz, dijo: “Mi voz nunca se había sentido tan flexible y poderosa. Nunca había sentido tanto placer cantando. Ella era mi compañera, mi hermana, mi mejor amiga, mi confidente. Esa voz, que tanto amo, es el camino más corto y seguro entre lo que llevo en mi interior y los demás”.

Esto es lo que yo llamo un verdadero ejemplo inspirador. Una muestra del poder del compromiso en acción.

Piensa por un momento. ¿Y si decidieras tú también demandar cada día aún más de ti, creando así un mayor nivel de compromiso y responsabilidad personal? ¿Te puedes imaginar ahora de cuántas maravillosas maneras mejoraría tu vida entera?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que… 

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


viernes
jul222016

Consejos Doy...

A la mayoría de la gente no le gusta recibir consejos cuando estos no han sido solicitados.

¿Por qué? 

Piensa por un momento en lo que eso presupone…

Imagina que te encuentras por la mañana en una esquina de tu ciudad removiendo la nieve que se ha acumulado en tu coche durante la noche. Y no sólo eres consciente de lo que estás haciendo sino que sabes, además, cuántos minutos te costará removerla para conducir luego con seguridad.

Pero en mitad de tu trabajo, se acerca alguien y te dice: “Oye, una mejor manera de quitar la nieve es con la espátula Alemana de 12 centímetros de pala... en vez de usar ese raro aparato que tienes en tu mano”

Ahora bien, para que tu decidas seguir su consejo, primero tienes que detenerte, descifrar de qué te están hablando, y evaluar luego si realmente esa es una mejor opción. Las probabilidades de que su consejo te ayude a retirar la nieve de tu coche más rápido son escasas. 

Pero esa no es la razón de por qué no nos gusta recibir consejos que no hemos solicitado. El principal motivo es el significado que existe detrás de esa declaración. 

Lo que ellos realmente están diciendo es: “Yo sé más acerca de quitar nieve que tú”.

Es una forma encubierta de demostrar un estatus social ligeramente superior. Por lo menos, dentro del ámbito de quitar nieve de los coches.

Y esta es, también, la razón de por qué en relaciones de pareja nos podemos llegar a sentir algo “raros” cuando recibimos un consejo que no hemos solicitado. De hecho, a menudo nos hace sentir como si nos estuvieran dirigiendo.

Pero si un día queremos ayudar a alguien, bien sea un amigo, un familiar, un compañero de trabajo o a nuestra pareja, necesitamos entonces colocar nuestras ideas dentro de sus mentes sin que sonemos como el “Sr. Sábelo Todo De Quitar La Nieve De Los Coches”.

¿Cómo? 

Empleando una simple estructura lingüística que te permitirá lubricar tu comunicación, suavizando el efecto de tu sugerencia mientras anulas también su filtro “Anti-Consejos”.

¿Qué cuál es la estructura? 

No te voy a decir… O sea, sí te la voy a decir pero es precisamente el patrón de: “No te voy a decir…” que conseguirá este curioso efecto en la mente de tu interlocutor. Otras variaciones de esta estructura serían:

  • No te voy a sugerir…
  • No estoy diciendo que deberías…
  • Quién soy yo para plantearte… 

Usando el ejemplo anterior del coche cubierto de nieve, podrías construir una comunicación del siguiente tipo:

“¡Mira que coche más chulo! Yo tuve uno similar cuando viví en Finlandia y se me cubría de nieve a menudo. No te voy a sugerir que uses la llave Alemana de 12 centímetros porque obviamente tú ya sabes lo que estás haciendo. Lo único que digo es que a mí siempre me funcionó de maravilla, manteniéndome protegido y seco en todo momento, y cuidando siempre mis manos del frío”.

Así que, podríamos sacar ahora un patrón de esta simple comunicación

(No te voy a decir…) + (Consejo) + (Tu experiencia positiva con ese consejo)

“No te voy a decir que comiences a usar este tipo de patrones con la gente porque puede que te etiqueten como “freaky”. Pero hace años, cuando empecé a hacerlo, me sorprendí de lo fácil que era enriquecer la vida de los demás mientras creaba también nuevos amigos. Y en algunos casos, hasta llegué a desarrollar amistades muy especiales de por vida”.

Verás, no estoy sugiriendo que debas cambiar algo en tu forma de vivir o de pensar, porque tú ya eres mayor para darte cuenta de ese tipo de cosas. Lo único que digo es que desde el instante que yo empecé a formularme la pregunta: “¿Cuánta más alegría, placer y bienestar puedo  llegar a sentir y compartir cada día con los demás?” Mi vida empezó a cambiar de tantas maravillosas maneras, que ni si quiera te lo puedo empezar a describir…

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

martes
jun142016

Algunos De Nuestros Miedos...

¿Cuál es la diferencia entre el miedo a triunfar y el miedo al fracaso?

Uno de los objetivos más comunes y universales en esta época del año es el de perder peso para tener un cuerpo más atractivo y lucirlo luego en la playa o en la piscina.

Cuando hablamos del miedo al fracaso, sería el de la persona que lo ha intentado “supuestamente” todo pero nada le ha funcionado para alcanzar este objetivo. Así que, no le queda más remedio que aceptarse como es.

Ahora bien, esto en sí mismo no tiene nada de malo. De hecho, la auto-aceptación es un pilar fundamental para crear una buena salud emocional. Pero como cualquier otra cosa en la vida, también puede usarse indebidamente. Y, normalmente, suele emplearse como excusa. 

Si uno realmente quiere ponerse en forma o iniciar una dieta para perder peso, pero haga lo que haga no parece avanzar en esa dirección, una situación así sería dolorosa, frustrante y hasta devastadora para algunos.

Así que las personas tenemos miedo a intentarlo porque en la trasera de nuestra mente existen pensamientos del tipo: “Si lo doy todo y luego fracaso, ¿que diría eso sobre mí, sobre mi persona y sobre mis capacidades como ser humano?” 

¿Me sigues hasta aquí?

Por otro lado, está el miedo a triunfar. Y este proceso mental es algo más complicado y un poco más insidioso. 

Imagina que alguien está gordo y realmente quiere perder unos cuantos kilos. Pero luego comienza a tener algo de éxito y abandona. Lo que algunos llamarían: Auto-sabotaje. 

¿Por qué abandonan?

Quizás porque piensan que tener una mejor apariencia física hará que otras personas se sientan atraídas hacia ellos, y quieran aproximarse para entablar una conversación. Pero, ¿qué pasaría si algo así ocurriera y luego el sentimiento de atracción no es recíproco? A lo mejor porque no les gusta la personalidad de esa otra persona. ¿Entonces qué? ¡Oh, Dios mío! ¿Cómo salgo de una situación así sin dañar a la otra persona? ¿Y cuántas veces al día voy a tener que lidiar con este mismo problema?

O, supón que existen varias actividades que quieren lograr (obtener un nuevo trabajo, salir de una relación abusiva, sacarse un titulo universitario, etc.) pero han decidido que harían todo esto sólo después de haber perdido peso. Lo cuál significa que si logran alcanzar su peso ideal, tendrán entonces un montón más de acciones y actividades que emprender. Lo cuál creará un nivel de riesgo aún mayor. Y eso significa un mayor potencial de rechazo. 

Como puedes ver, tanto el miedo al “rechazo” como el miedo al “fracaso” se esconden entre muchos de nuestros “auto-sabotajes”. 

Si emprendemos ciertas acciones y fracasamos… Eso es, simplemente, un fracaso. Pero si intentamos algo y triunfamos, normalmente esto (de alguna manera) se traduce a estar expuestos a más gente. Lo cuál hace surgir de nuevo el miedo al rechazo. 

Encontrarás a estas dos fuerzas gemelas (miedo al rechazo / miedo al fracaso) detrás de muchos auto-sabotajes. 

Pero cuando realmente entiendes lo que significa ser humano, comenzarás a darte cuenta de que ambos son imposibles. La única manera de fracasar es dejar de intentarlo. Y como nadie conoce el verdadero potencial de tu Ser (ni siquiera tú), sólo poseen una diminuta idea, tanto de ti como de tu comportamiento. Los cuáles se filtran a través de sus propios miedos. 

Así que, si rechazan algo de lo que les has dicho, no te están rechazando a ti. Están rechazando sólo SU “idea” sobre ti. Y que ha sido filtrada, además, a través de sus miedos, dudas e incertidumbres personales.

Ahora bien, estas dos ideas tienen sentido a un nivel lógico y consciente. Pero, ¿cómo las sientes a un nivel instintivo? ¿Cómo las sientes en lo más profundo de tus entrañas?

La buena noticia es que puedes entrenar y mejorar tu actual forma de pensar al igual que aprenderías un arte marcial. Una vez que has repetido cierto movimiento lo suficiente, se vuelve luego algo automático y natural.  

Pues bien, cuando practicas y repites los patrones correctos de pensamiento durante el tiempo y las veces suficientes, también se convertirán en algo instintivo, ayudándote a mejorar tu vida y experimentar cada día las victorias que te mereces!

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

jueves
jun022016

La Marioneta

Los seres humanos hemos acumulado durante nuestra vida un gran volumen de hábitos. Y  todos ellos, actúan en nuestro interior como una fuerza motriz, activa e incesante. Cuando te despiertas por la mañana, ahí están. Cuando vas a trabajar, comes cualquier cosa, hablas con tus amigos, escribes un correo electrónico, haces la declaración de la renta, etc. Ahí están siempre presentes… Escuchando, observando y aprendiendo.

A todo este conjunto de hábitos acumulados, yo le llamo: “La Marioneta”.

La marioneta está operando 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año. Y esta marioneta, al igual que todos sus poderosos procesos naturales, llevan contigo desde que naciste. 

A la marioneta no le importa en absoluto si algo es correcto o incorrecto. Bueno o malo. Ella simplemente quiere automatizar aquellos patrones conductuales a los que ha sido expuesta durante el tiempo suficiente. Es la Guardiana del “Status Quo”. Ella es: "Tu Matrix Personal".

Verás, en ciertos contextos (en tu casa, en el trabajo, en momentos de ocio) tú ya eres consciente de que piensas de cierta manera, actúas de cierta manera, y te sientes de cierta manera. En otras palabras, es algo predecible, algo que tú mismo puedes vaticinar. 

Y estos programas mentales — estos procesos limítrofes de pensar, sentir y actuar — no cambian sólo porque hayas leído un libro de autoayuda o hayas asistido a un curso de crecimiento personal. Y es aquí, donde muchos tropezamos a la hora de generar un cambio duradero y exitoso. 

¿Por qué? 

Porque pensamos que nosotros somos los únicos que decidimos qué tipo de acciones emprender. Omitimos, en la mayoría de los casos, cualquier consideración o pensamiento sobre el papel que juega esta Marioneta en nuestras vidas. 

Parece como si fuéramos miopes a los patrones conductuales pre-existentes que han sido ya programados e integrados en nuestra neurología. Llevamos décadas de entrenamiento y práctica, creando y reforzando comportamientos habituados que operan cada día. Y parece que tampoco nos damos cuenta de cómo y cuándo, La Marioneta, se deja ver en nuestras vidas. 

En definitiva, estamos atrapados en nuestra propia mente. Somos ciegos a los efectos de La Marioneta y confundimos también nuestros propios pensamientos con la realidad.

La Marioneta — ese conjunto de hábitos que preserva el "Status Quo" manteniendo las “cosas” de la misma manera, no le importa un pimiento ni tus sueños, ni tus metas, ni tus objetivos. 

Podríamos decir que es una auténtica "atea" en cuanto a tus sueños, anhelos y ambiciones se refiere. Su función es la de automatizar y llevar a cabo aquello que se le ha programado.

Existen muchas personas que luchan cada día y sin darse cuenta contra su propia Marioneta Personal. 

Por ejemplo, quieren estar en buena forma física, tener un cuerpo bien esculpido pero luego tropiezan y vuelven a atiborrarse de alimentos perjudiciales para su salud viviendo una vida sedentaria. O quieren dejar de fumar, dejar te meterse drogas o eliminar hábitos indebidos pero luego vuelven a encontrarse sumergidos en el fango de sus viejos hábitos. O quieren dejar de discutir con sus seres queridos pero luego acaban siendo secuestrados nuevamente por los tentáculos de su ira. O quieren tener más seguridad personal, pero luego les asalta la duda, la indecisión y el miedo en momentos decisivos paralizando así su progreso.

¿Te has preguntado alguna vez cómo podrías mejorar la relación que tienes cada día contigo mismo?

Por ejemplo, esa parte de ti con la que te identificas y a la que llamas “YO”, (esa parte de ti a la que llamas tu “mente consciente”), puede decidir en cierto momento que le gustaría cambiar, que le gustaría alcanzar un nuevo objetivo o actuar de forma diferente.  Pero a pesar de las ganas que tengamos por cambiar, La Marioneta quiere que las cosas se queden como están. 

Cuando deseas generar un cambio, independientemente del cambio que sea, estás yendo en contra del status quo. En contra de La Marioneta. Y la marioneta baila siempre al ritmo de la música que le marcan los hilos de tus hábitos. 

¿Qué podemos hacer entonces para crear un cambio exitoso?

Existen varios procedimientos, pero de momento, ¿qué pasaría si empezaras a cambiar hoy esta programación y focalizaras tu atención en esos procesos mentales inconscientes? Piénsalo. ¿Y si arrojas luz sobre esas partes ocultas de tu ser para empezar a bailar alegremente al son de una nueva canción? Pues bien, para lograr este cometido, debes salir primero de tu mente y descender luego al mundo sensorial. 

Parte del problema que hay en el mundo de la autoayuda y la superación personal, es que está plagado de “ideas abstractas” que nunca tocan el suelo. Y, en muchos casos, nunca lo tocaron. Y este es, en parte, el motivo por el que mucha gente tiene dificultades a la hora de cambiar. Es decir, intentan cambiar pero lo hacen de manera abstracta. Intentan seguir un proceso de cambio indefinido, ambiguo y que, en algunos casos, ni siquiera contiene una pobre descripción de lo que realmente quieren, y qué necesitan hacer para cambiar. Es decir, sus deseos actuales son muy borrosos y generales

  • “Ser más feliz”.
  • “Tener más dinero”.
  • "Disfrutar de una mayor salud”,
  • Etc.

Con esta forma de pensar tan difusa, ¿cómo sabrán entonces que han cambiado? ¿Cómo calibrarán las diferencias entre la forma de comportarse cuando tienen “el problema”, frente a cuando tienen el resultado que desean?

En definitiva, el cerebro no tiene prácticamente nada con lo que trabajar. Nada con lo que delinear un proceso de cambio exitoso a fin de medir su avance y comparar luego los resultados generados. 

Pues bien, esta es sin duda, una maravillosa receta para el fracaso. 

Sin embargo, ¿qué pasaría si a partir de hoy empezaras a ser más consciente de esos hilos en tu marioneta que te han obligado a bailar al ritmo de viejas melodías y que, ni apoyan ni enriquecen la realidad que deseas experimentar y compartir con los demás?

¿No crees que merecería la pena componer una nueva sinfonía y disfrutar todavía más del gran concierto de tu vida?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


lunes
may232016

Tus Palabras Cuentan

Las palabras con las que te comunicas sentencian, en cada instante, la calidad de tu vida.

Esto es cierto, independientemente de si te comunicas con los demás o contigo mismo. Pero sucede especialmente cuando lo haces contigo mismo.  El impacto de las palabras causa unos efectos bioquímicos en nosotros. Y también en los demás. Las palabras habitan tanto en nuestros cerebros conscientes como inconscientes. Es decir, las palabras son la patria del pensamiento.

Ciertas palabras pueden llegar a suscitar numerosas emociones y desencadenar también sus correspondientes acciones. Las palabras tienen el poder de inducir en la gente una carcajada, una lágrima, un acto compasivo, una reacción amorosa o impulsarle también a comprar un producto o servicio. 

También tienen el poder para causar un enfado, generar un acto abusivo o irracional, o llevar a alguien incluso hasta el suicidio. Independientemente de si las palabras son expresadas verbalmente o por escrito, tienen siempre un enorme poder para impactar en nuestra neurología. 

Pero, si las palabras son mencionadas en voz alta, los factores como el timbre, volumen, ritmo, entonación, etc., pueden llegar a causar incluso un mayor impacto emocional.

Considera ahora lo siguiente. ¿Qué ocurriría si a partir de hoy seleccionaras con mucho más cuidado cada una de tus palabras, así como el tono de voz que uses para envolverlas?

Esta nueva decisión podría cambiar hoy mismo el curso de tu vida para siempre. Y podría abrir también la puerta a tu ilimitada creatividad, ayudándote a liberarte más rápidamente de cualquier limitación. 

Así pues, ¿por que no te brindas hoy la oportunidad de descubrir el verdadero poder que esconden las palabras mientras construyes algo nuevo, único y especial, contribuyendo también positivamente a las vidas de los demás?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que...

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


martes
may102016

¿Cuántos Agujeros Ves?

Imagina que los humanos nos movemos por las sendas de la vida con una cantimplora. No importa el liquido que eches en su interior porque, si la cantimplora tiene agujeros, lo que viertas en ella goteará hasta quedarse otra vez vacía.

Los agujeros en la cantimplora de nuestro Ser son todas esas conductas que se repiten una y otra vez, impulsándonos hacia consecuencias negativas, drenándonos de nuestros recursos, haciéndonos tropezar e impidiéndonos disfrutar plenamente de las recompensas que nos merecemos.

¿Quieres conocer algunos ejemplos de estos "agujeros"? 

  • El comercial que evita realizar llamadas de teléfono porque “no quiere molestar a la gente”.
  • El individuo que después de haberse mudado hace seis meses a su nuevo apartamento, tiene tal desorden en su casa que aún hay cuartos llenos de cajas, papeles y porquería acumulada del suelo al techo, y nunca puede encontrar la información que necesita.
  • La persona que piensa que su falta de aseo personal, barba de 5 días, y estilo de vestir con pantalones rotos es parte de su “Look Personal”. Pero todavía no ha tenido ninguna propuesta de trabajo después de llevar ya un año y medio buscando empleo. 

Un agujero en tu cantimplora es cualquier conducta o cualquier cosa que puedes controlar pero permites que suceda, creando así repetidas consecuencias indeseables para ti y el resto de tu realidad.

¿Padeces tú de algunos de estos agujeros? 

  • Fracasar a la hora de marcarte objetivos apropiados.
  • Mantener hábitos de baja productividad.
  • Seguir realizando actividades de distracción que te mantienen apartado de tu objetivo.
  • Sentirte reacio a planificar resultados detalladamente.
  • Perder la motivación cuando las cosas no están del todo claras o parecen difíciles.
  • Hacer muchas cosas a la vez, conocido como “Multi-Taréas”.
  • Fracasar a la hora de iniciar actividades.
  • Fracasar a la hora de terminar actividades.
  • No marcarte plazos y fechas límite. 
  • Fracasar a la hora de marcarte criterios exitosos (aquellos criterios que te dejarán saber cuando necesitas cambiar de dirección).
  • Ser indeciso.
  • Esperar a que otros te digan lo que tienes que hacer.
  • Gestionar pobremente tus finanzas.
  • No hacer un seguimiento tanto de tu rendimiento como de tus resultados.
  • Pensar que no eres lo suficientemente bueno, lo suficientemente capaz, lo suficientemente inteligente, etc..
  • No abordar con prontitud los problemas repetitivos y, por consiguiente, permitir que una situación problemática conocida se repita. 
  • Alejarse de “tareas” difíciles.
  • Dedicarse con vehemencia a generar excusas, en lugar de concentrarse en lo que haga falta para producir el resultado deseado. 
  • Ignorar los hechos y los datos cuando tus "propios prejuicios" quieren creer otra cosa. 

Aunque estos son sólo algunos de los orificios — hay muchos, muchos más.

Pero verás, si no existe en tu sistema nervioso alguna dificultad sicológica, entonces varios de estos agujeros puede que sean bastante aparentes para ti. Y, probablemente, estés sufriendo ya en alguna parte de tu día o de tu semana las consecuencias de tenerlos. Pero si quieres comenzar a producir mejores resultados, ¿Por que no pruebas lo siguiente?.

1. Mira honestamente a la calidad de resultados que has estado generando, y fíjate también cómo has vivido en cada parcela clave de tu vida. Bien sea en el plano laboral, en el terreno familiar, en tu mundo sentimental, tu salud física, tus relaciones sociales, etc., y luego pregúntate:

  • "¿Dónde se encuentran los agujeros en la cantimplora de mi Ser?"

Considera cómo se producen cada uno de estos orificios. Es decir, cómo los creas, los ejecutas y los promulgas a lo largo del día, las semanas, los meses o incluso durante años.

Enumera a continuación todos los agujeros que hayas visto ya en tu cantimplora, mientras escribes también los nuevos que te puedan venir ahora a la mente. 

2. Mientras observas la lista que acabas de crear, considera los problemas que cada agujero de tu cantimplora te ha generado hasta ahora.

Piénsalo. ¿Cuáles han sido los costes y el impacto que estos “orificios” han producido ya, tanto en tu vida personal como profesional? 

A continuación, priorízalos para averiguar cuál de ellos genera el mayor, el peor, o el impacto más universal en tus resultados.

 3. Selecciona el agujero que consideres más importante a resolver, y comienza luego a pensar en posibles formas de afrontar este "asunto" para solucionarlo de forma permanente. 

(No lo hagas sólo a medias, diciendo algo como: “Bueno… Veré lo que puedo hacer, ya lo intentaré”. Eso es, simplemente, planificar tu propio fracaso).

Necesitas desarrollar la certeza absoluta y comprometerte al 200% para resolver de una vez por todas y para siempre este agujero que has encontrado ya en tu cantimplora. ¿Por qué permitirías que este orificio siga existiendo en tu realidad como algo que tú mismo toleras? Recuerda, tu realidad actual no es más que aquello que estás dispuesto a tolerar.

Lo bueno es que puedes cambiar cualquier hábito por medio de hacer algo diferente, aparte de lo que has estado haciendo. Es decir, el proceso de crear un nuevo hábito consiste en hacer algo nuevo, en vez de paralizar el proceso existente. 

Establece unas reglas de Causa-Efecto: “Si___entonces___”

EJEMPLO: “Si siempre me siento indeciso al tomar pequeñas decisiones, entonces me comprometo, a partir de hoy, a tomar cualquier decisión pequeña en los 2 minutos siguientes de conocer la existencia de esa decisión”.

Y luego… ¡Mantente fiel a ello!

Asegúrate de generar, por lo menos, cinco opciones de cambio que puedas aplicar para empezar a zanjar definitivamente este asunto.

4. Ahora, emprende inmediatamente la acción para tapar este orificio. 

Haz enseguida algo que no sólo reduzca el tamaño del “agujero” sino que te impulse además en la nueva dirección. Porque muy pronto te verás recompensado por tus concentrados esfuerzos. 

5. Mide tu rendimiento y modifica tu aproximación.

Revisa cada día tu rendimiento para saber qué tal lo has hecho. Utiliza esa retroalimentación para ajustar una y otra vez tu conducta hasta que llegues, finalmente, a tu resultado deseado.

Cuanto antes aprendas aquello que ya está funcionando bien, y qué partes de tu plan necesitan ser ajustadas, más rápidamente llegarás al objetivo que te has marcado.

6. Repite. 

Una vez que hayas "tapado" tu primer agujero, repite este mismo proceso para tapar el siguiente. Y así, sucesivamente…

A medida que sigues estos seis pasos y con cada nuevo agujero que repares, tus niveles de motivación irán aumentando por todo tu cuerpo mientras descubres, además, nuevas oportunidades que te ayudarán a avanzar hacia tu siguiente nivel de éxito y realización personal.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

domingo
abr172016

¿Tienes Ya Tu Lista?

¿Has ido alguna vez a hacer la compra al supermercado cuando estabas realmente hambriento? 

Posiblemente, acabaste comprando muchas más cosas de las que en realidad necesitabas.

Por otro lado, si entras al supermercado con una lista, y decides comprar sólo lo que está escrito en tu lista, esta situación no se dará.

El primero, es un ejemplo de adentrarte en una situación con un “programa mental” débil (sin tener una lista, sintiendo mucha hambre y permitiendo que sea el supermercado quien tome por ti las decisiones sobre qué vas a comer).

El segundo, es en cambio una muestra de un “programa mental” más fuerte. Es decir, tienes desde el inicio un propósito especifico y predeterminado de lo que persigues, y tienes además una manera clara de calibrar si lo has conseguido.

Todo el mundo posee unos deseos pre-programados. Comida, compañerismo, sexo, etc.

Pero son pocas las personas que se toman el tiempo para escoger, de forma consciente, cómo DEFINIR esos aspectos específicos sobre la manera de satisfacer cada uno de sus instintos básicos.

Lo que quiere decir que estas personas se mueven por el mundo exactamente igual a cuando estás dentro del supermercado, recorriendo los pasillos con hambre y sin una clara dirección. Al final, gastas demasiado dinero y compras los cosas equivocadas.

Esto mismo sucede también cuando nos adentramos en situaciones sociales. 

La gente quiere disfrutar de buenas interacciones con los demás, en vez de experimentar unas malas. La gente quiere ser aceptada por los demás, en vez de ser rechazada. La gente quiere ser apreciada y reconocida en vez de ignorada. Estos son patrones universales, patrones comunes para todas las personas de este mundo. 

Pero son pocos los individuos que conscientemente se toman el tiempo para elegir cómo satisfacer estos vagos instintos que son además, en gran parte, inconscientes.

Pues bien, es en este punto en dónde el proceso de decidir específicamente lo que uno quiere, entra en juego. 

Así como entras en el supermercado con una lista, así también tendrás más probabilidades de conseguir exactamente lo que quieres cuando te muevas por el supermercado de tu vida. ¿Por que? Sencillamente porque te has tomado el tiempo para pensar sobre ello y DEFINIRLO con precisión. 

Este proceder tiene también un curioso efecto. Ya que remueve el llamado “miedo social”. 

El miedo social se genera al no saber qué va a suceder. Esto es lo que ocurre cuando ESPERAS que te pase algo bueno al mismo tiempo que ESPERAS que nada malo te pase. 

Es como deambular por el supermercado con el estómago vacío y una cartera llena de billetes, y esperar que acabes comprando algo sano y nutritivo. Como si luego fueras a llegar a casa y sacaras tus provisiones de la bolsa esperando que los “Dioses De La Comida” hubieran decidido “materializar” algo bueno y diferente para ti.

Una vez que sabes con claridad lo que quieres, puedes visualizarlo, puedes elegirlo, puedes empezar a perseguirlo y ver si te acercas más a tu objetivo o no. Para luego, seguir haciendo esto mismo hasta alcanzarlo.

Incluso, si es algo tan complicado y gratificante como desarrollar una relación de por vida con tu pareja ideal. Cuando planificas y sabes lo que quieres con total claridad, en vez de esperar a que desaparezca ese miedo social y que mucha gente siente cuando se mueven por el mundo esperando a que “algo” suceda, conseguirás en cambio cualquiera de tus deseos más rápidamente. 

Así pues, ¿qué nuevas listas podrías crear hoy para asegurarte los triunfos que quieres mientras disfrutas saliendo al gran supermercado de la vida para alcanzarlos?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

martes
mar292016

El Posible Peligro De La Palabra “Debería”…

 Los únicos momentos de sufrimiento que tenemos en la vida surgen cuando hospedamos en nuestra mente cualquier pensamiento que discrepa con lo que realmente SON las cosas”.

Recordando las palabras de Byron Katie (escritora y conferenciante exitosa norte americana): “Si quieres que tu realidad sea diferente a “como es”, entonces puedes intentar también enseñar a tu gato a ladrar. Puedes intentar e intentar una y otra vez, al final tu gato te mirará a la cara y dirá: “Miau”. Desear que tu realidad sea distinta a como ES en ese momento, es igual de nulo. Puedes dedicar el resto de tu vida a enseñarle a tu gato a ladrar”.

Y aún y todo, si prestas atención, te darás cuenta de que tienes todo el tiempo pensamientos de este estilo. Cuando sea que aparezca en tu vocabulario la palabra “debería”, estate alerta. Porque eso es precisamente lo que está sucediendo. 

Por ejemplo, afirmar que:

  • Debería estar más delgado”.
  • “Mi amiga debería ser menos sensible”.
  • “Mi pareja debería prestarme más atención”.

Todas estas declaraciones son una clara muestra de que estamos metidos en el Universo de la mente, y no funcionando desde el mundo real. 

¿Me sigues hasta aquí?

Todos estos pensamientos están siempre queriendo que la realidad sea diferente a como realmente "ES". En definitiva, todo el estrés que sientes en tu vida en este momento es causado por discrepar con lo que realmente “son las cosas”

La gente me suele decir: “Pero si simplemente acepto la realidad tal y como es, entonces me volveré pasivo y nada cambiará”. Y yo les digo: “¿Cuál de estás dos declaraciones te parece que tiene más sentido?:

"Ojalá no hubiera perdido todo ese dinero”.

O, “¿Qué puedo hacer ahora mismo para aumentar mis ingresos”. 

Aceptar las cosas “como son”, no significa que debes conformarte con lo que tienes. Quiere decir, simplemente, que pones a un lado toda esa resistencia y toda tu lucha interna mientras te concentras rápidamente en crear nuevas condiciones que te conducirán exitosamente al objetivo que quieres lograr. 

Cuando suceden cosas indeseables, puede ser de utilidad (en ciertos casos) aferrarnos a ello sin tener que discutir o luchar internamente contra eso. Y aunque puede que seamos conscientes de esto, lo seguimos haciendo sólo porque se ha convertido en un patrón de pensamiento habitual. Convertido en otro ritual mental más dentro de nuestra forma de pensar.

Y como sabes, puedes cambiar en cualquier momento tu habitual forma de pensar, siempre que introduzcas una nueva opción que tenga un mayor impacto emocional y que funcione mejor que lo que has estado haciendo hasta ahora. 

¿Cómo se puede conseguir esto? 

De muchas maneras distintas. Pero dado que este es un tema algo más extenso, lo dejaré para un nuevo y futuro artículo.

Por ahora, ¿por qué no empiezas a ser más consciente de esos momentos en los que uses la palabra “debería” para describir cualquier otra cosa que no sea lo que realmente “ES”?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

viernes
mar182016

Algo Sobre El Fracaso...

Mientras hablaba ayer con un conocido, llegamos a un punto en nuestra conversación en donde esta persona me miró a los ojos y me dijo: “David, quiero que me ayudes a eliminar los fracasos de mi vida”. A primera vista puede sonar como una petición con sentido, ¿verdad? Después de todo, ¿a quién no le gustaría eliminar el fracaso de su vida? 

Pero existe un reto…

Al eliminar el fracaso de tu plan estás eliminando también la oportunidad de aprender. 

El fracaso constituye uno de los más importantes pasos en nuestro aprendizaje. 

Aprendemos a través del fracaso. Así es como los seres humanos evolucionamos. No existen futbolistas de éxito que no hayan fracasado. No existen multimillonarios (hechos a sí mismos) que no hayan fracasado. No existen padres o madres ejemplares que no hayan fracasado en el proceso…

El fracaso es parte del camino al éxito. Nadie quiere fracasar pero es algo que ocurre. Es inevitable. Y no es hasta que "fracasamos", que apreciamos en ese momento lo que estabamos haciendo. Y es gracias a ello que, finalmente, somos conscientes de lo que nos había conducido justo hasta ese punto (al que luego nosotros hemos decidido llamar: “Fracaso”).

El gran Henry Ford lo dijo exquisitamente: “El fracaso es la oportunidad de comenzar de nuevo, pero esta vez más inteligentemente”.

Tienes que equivocarte para saber cómo no equivocarte. 

Piénsalo. Si no te equivocas, no sabrás qué hacer en el futuro para no equivocarte.

El éxito no surge de la nada y desciende sin más de una nube blanca aterrizando luego delante tuya. Hay todo un proceso. Y ese proceso se llama aprender de los fracasos. No puedes tener éxito sin antes haber fracasado. Tus fracasos te dan la oportunidad para identificar qué no hacer en el futuro y te muestran, además, el siguiente paso a seguir para acercarte más aún al destino que te habías marcado.

Así que, ¿que pasaría si, a partir de hoy, decidieras mirar a tus futuros fracasos con una sonrisa en tu cara? ¿Cómo mejoraría eso tu estado emocional y tu actual capacidad de respuesta? Imagina cuánto más te ayudaría a sacar de ti mismo los recursos correctos y a dirigirlos luego en sentido favorable hacia cualquiera de tus objetivos.

Pues bien, cuando hagas esto lo suficiente y lo hayas convertido en un nuevo hábito, te pondrás inmediatamente en un estado de total disposición de tus mejores recursos, consiguirás movilizar también muchos más de tus verdaderos dones y empezarás a crear, además, el impulso necesario para avanzar poderosamente hasta triunfar. 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TU ERES, la llave del CAMBIO!


viernes
feb122016

¿Por Qué Podrías Tú Querer Leer Este Artículo?

Es un hecho bien sabido que para persuadir y motivar a alguien con eficacia en cualquier ámbito de la vida, necesitamos primero aprender a formular las preguntas adecuadas.

Existen muchas variantes y opciones diferentes que podemos utilizar. Pero hoy quiero compartir contigo seis preguntas progresivas que están basadas en el trabajo de investigación del Psicólogo Michael Pantalon.

Espero que te ayuden a enriquecer tus interacciones con los demás. Bien sea a que tu marido saque la basura, o a que tu hijo recoja su cuarto, o que tus vendedores rindan más y mejor. 

En definitiva, te pueden ayudar a que la persona con quien estás tratando y a quien quieres influenciar (bien sea en el terreno laboral o personal) se sienta positivamente motivada para llevar a cabo tus sugerencias. Incluso hasta si esa persona eres TU MISMO.

Ahora bien, te recomiendo actuar siempre desde el cariño y la sinceridad mientras pones a un lado tus propias opiniones. Pero sobre todo, evita a toda costa culpabilizar.

 1. ¿Por qué podrías (TU) querer X? (O si te quieres influenciar a ti mismo: ¿Por qué podría yo querer X?

Suena como una pregunta inofensiva y fácil de responder, ¿verdad? Sin embargo, es una forma sigilosa y encubierta de acceder a la motivación que tiene la persona con quien estás hablando. Te permite obtener pistas valiosas con respecto a qué decir e influenciarle para que luego lleve a cabo tu sugerencia. Y por supuesto, incluso si no lo percibe de esta manera, la persona sigue teniendo opciones. Con esta pregunta estás, simplemente, arrojando luz sobre sus supuestos motivos para emprender la acción. 

2. ¿Cuan preparado te sientes para hacer X? En una escala de 1 a 10 y donde 1 = “No estoy nada de preparado” y 10 = “Estoy completamente preparado”. 

Esta escala te permite cuantificar más tangiblemente su nivel de deseo en ese momento. Recuerda, en esta fase ni siquiera le estás pidiendo que actúe. Simplemente, le estás invitando a que dé un numero de uno a diez. ¡Eso es todo! 

3. ¿Por qué no has elegido un número más bajo? (Si escogieron el 1, o bien vuelve a formular la pregunta N 2, pero esta vez eligiendo una actividad menor hacia el objetivo final, o pregúntale: "¿Qué haría falta para que ese 1 se convirtiera en un 2?").

Debes de tener cuidado aquí porque puedes sonar a un agente de la “Gestapo”. Y puede que respondan: “¡Déjame en paz!”. Y si eso sucediera, por favor no sigas adelante. Pero si logras que te respondan “algo”, lo que estás consiguiendo es que se involucren con el proceso.  El número que escojan no es importante en absoluto.  

4. Imagina que has conseguido ya X, ¿cuál sería el resultado positivo?

La función de esta pregunta es ayudar a la persona a aumentar su nivel de compromiso con la acción o la actividad en particular. Y comenzará a visualizar así el cambio. 

5. ¿Por qué es ese resultado importante para ti?

Con esta pregunta consigues que comience a vincular la acción o la actividad con sus propios valores personales. Para ayudarte a fortalecer ese sentimiento podrías usar aquí el método de los cinco “por qué’s”. ¿Lo conoces? Si estuvieras en un marco laboral asesorando a una empresa, y la respuesta es: 

  •  “Porque necesitamos generar un cambio en este negocio”. 
  •  ¡Qué bueno! Y sólo para que te entienda mejor… “¿Por qué necesitáis generar un cambio en este negocio?”
  •  Porque el dinero no está entrando como lo hacia antes.
  •  Ah! Y, ¿por qué?
  •  Porque nuestros empleados se pasan el día entero en Facebook y no hacen lo que se supone que deben de hacer.
  •  Interesante… ¿Por qué hacen eso?
  •  Porque sus encargados no les muestran un claro camino de lo que tienen que hacer.
  • Vale, ¿Y por qué no se lo muestran?
  • Por que son unos creídos…
  • Ah!¿Y por qué son unos creídos?
  • No sé, ¿dime tú? 

6. ¿Cuál sería el siguiente paso a tomar, si es que existe alguno?

No omitas las 5 ultimas palabras de esta pregunta. Son cruciales para este último paso de la estrategia. Aunque estés muy seguro de que ya has convencido a tu pareja a que saque al perro por la tarde y que luego lo bañe, es siempre muy útil que la otra persona lo diga en voz alta, que lo verbalice externamente para que se oiga a sí mismo decirlo y se refuerce más aún su compromiso.  

Así pues, posees ahora una secuencia de preguntas con gran potencial para crear nuevas posibilidades, aumentar notablemente los niveles de motivación y contribuir positivamente también a las vidas de los demás. ¿Qué más podrías pedir de unas preguntas?

En ese caso, ¿por qué no las pones a prueba y comienzas ya a descubrir toda su magia?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


miércoles
ene202016

20 Días Más Tarde...

Aquí estamos…. 

Han pasado ya veinte días desde la entrada del 2016.

¿Cómo te están yendo los propósitos de Año Nuevo que te habías marcado? O, quizás debería preguntar, ¿tienes nuevos objetivos y metas que ambicionas lograr durante este nuevo año?

Si queremos que el 2016 haga realmente historia en nuestra vida, y si queremos convertirlo en el mejor año que hayamos vivido hasta la fecha, debemos entonces llevar cuenta del marcador. 

¿Qué quiero decir?

Debemos medir lo más frecuentemente posible cada uno de nuestros avances.

Y es, por este motivo, que te invito a responder ahora a las siguientes preguntas: 

  • ¿Qué has conseguido exactamente en estos primeros veinte días del 2016?
  • ¿Dirías que has empezado el año con buen pie, o has vuelto a tropezar una vez más con tus viejos hábitos?
  • ¿Has llevado acabo algunas de tus resoluciones de Año Nuevo? ¿O ya las has traicionado?
  • ¿Tienes por lo menos unos objetivos claros, que te motiven, con su respectivo plan de acción, escritos en papel y con una clara fecha para su consecución?

Estas simples preguntas o preguntas similares, pueden ayudarte a asegurar mejor cualquiera de tus futuros triunfos, y pueden ser también un buen recurso para aprovechar la maravillosa "Puerta De La Oportunidad" que se abre al comienzo de un nuevo año. La puerta abierta que aún puedes cruzar para acercarte más a tus objetivos y disfrutar de una nueva realidad que tú mismo habrás creado. Pero...

¡Una advertencia!

No emplees estas preguntas como excusa para machacarte por lo que todavía no has hecho. Úsalas, en cambio, como un regalo que te brindas cada día para optimizar tu rendimiento, aumentar tu impulso y mejorar así la calidad de tus resultados.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que...

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!